Posted on febrero 7, 2015 in by alevadoNo Comments »

Desde  una perspectiva decrecentista modelos expansionistas, especulativos y gentrificadores son incompatibles con el derecho a la vivienda del que aún carecen muchos de los habitantes de Madrid y crean espacios más petrodependientes y hostiles para las personas. Existe en la actualidad un número de viviendas suficiente en Madrid para cubrir las necesidades de sus habitantes, ya que existen 178.377 viviendas sin uso. Por otro lado, existe un problema de eficiencia energética en muchas de las viviendas de la ciudad: adecuarlas climáticamente producirá un importante ahorro energético y será una fuente de trabajo para la ciudad, una ciudad amable con las personas y llena de vida. Para ello, es imprescindible, a su vez, un cambio en el urbanismo y el modelo de ciudad, que trate de crear un entorno más amable con las personas, que integre la naturaleza dentro de los barrios y facilite el contacto entre las personas.

 

Con estas premisas y desde las competencias municipales actuales, DecreceMadrid propone:

 

  1. Una auditoria pública de vivienda para conocer el número y estado de las viviendas existentes y así poder garantizar el derecho a la vivienda.
  2. Establecer una moratoria en la construcción de nueva vivienda libre mientras, según la auditoría, no sea necesaria y no se haya superado el  75% del rehabilitado ARI (Áreas de Rehabilitación Integral).
  3. Uso de materiales y formas de construcción sostenibles.
  4. Paralización inmediata de todas las operaciones de venta de vivienda pública para que el derecho a la vivienda no dependa de las leyes del mercado, sino del cumplimiento de la Constitución.
  5. Invalidación de los nuevos contratos de la EMVS, que dejan a los inquilinos en situación de vulnerabilidad y recuperación de las condiciones previas a la firma del mismo.
  6. Dedicación del suelo edificable, mediante la intervención o mediación municipal, exclusivamente a:
    1. Viviendas de protección oficial (VPO) de alquiler social para cubrir toda la demanda.
    2. Sistemas comunitarios de vivienda para facilitar el desarrollo residencial y comunitario sostenible y responsable en lo social, lo económico y lo ambiental con servicios comunitarios (cocina, lavandería) y saberes (talleres, guarderías) en las viviendas.
    3. Cooperativas en cesión de uso (ANDEL).
  7. Finalizar las edificaciones paralizadas, otorgándoles alguno de los objetivos anteriormente descritos.
  8. Modular el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) considerando también el nivel de ocupación de la vivienda (con un recargo del 200% en viviendas sin empadronamiento ni uso de alquiler), el nivel de renta de las habitantes y su uso en alquiler (con desgravaciones inversamente proporcionales al precio de alquiler)
  9. Aumentar la seguridad jurídica a quien incorpore una vivienda al parque de alquiler de gestión pública de vivienda para fomentar e intermediar el alquiler de vivienda vacía
  10. Planes de eficiencia energética de obligado cumplimiento mediante la mejora de los aislamientos (ventanas y fachadas), individualizando el consumo de calefacción mediante contadores, eliminación de las calderas de gas-oíl e instalación de placas fotovoltaicas y termosolares.
  11. Planes de mejora de la accesibilidad de los edificios mediante la instalación de ascensores y rampas en aquellos donde sea posible y eliminación efectiva de barreras arquitectónicas en la ciudad.
  12. Instaurar un alquiler máximo por metro cuadrado en los locales y viviendas para luchar contra la gentrificación y así disminuir la presión económica sobre las personas y PYMES y disminuir las desigualdades económicas.
  13. Fomento de huertos urbanos como punto de encuentro de vecinos y toma de contacto con la agroecología.
  14. Aumentar las zonas verdes que tengan fácil adaptación al entorno y a los recursos disponibles.
  15. Promover una estructura de ciudad energéticamente eficiente.
  16. Dar uso útil a zonas abandonadas a la especulación, en coordinación con otras áreas.
  17. Crear zonas sociales, al menos una por barrio, donde la ciudadanía tenga su punto de encuentro tanto en verano como en invierno.
  18. Estrecha colaboración con otras áreas como Movilidad y Economía para crear un urbanismo coherente con una idea de ciudad ambiental sostenible y socialmente justa y que entre otras cosas promueva la cercanía entre el lugar de trabajo y la vivienda.