Este ayuntamiento reaccionario con Natalia Chueca a la cabeza, y ahora dependiente del partido fascista Vox, lleva años desmantelando todo el tejido asociativo de esta ciudad. Además del cierre de casas de juventud, desalojo de centros sociales, censura en charlas y actos políticos, destrucción de los pinares de Venecia y la creación de un modelo de ciudad basada en la gentrificación, ahora van a por nosotras.
Han tardado menos de dos días en fijarse en una pancarta en tono humorístico, mientras llevan 16 años sin saber nada de lo que este espacio representa para el barrio, sus vecinas y la ciudad.
El centro social okupado Kike Mur es social porque en todos estos años hemos sido lugar de encuentro y reunión para multitud de colectivos políticos, culturales y sociales de la ciudad.
Es social porque hemos sido lugar de múltiples acciones solidarias a favor de las migrantes, las presas, las represaliadas, punto de apoyo para la DANA o para el movimiento de ayuda a refugiadas, y casa para un gimnasio popular, un boulder, ludoteca, grupos de costura, guitarra…
Lugar de reunión y exposición para todo artista que nunca ha encontrado su sitio, lugar de cooperación, de conspiraciones y organización, de apoyo mutuo, de autogestión y de ocio no normativo ni mercantilizado. Un lugar, en definitiva al margen del sistema establecido.
Y esto último, es muy importante, porque es lo que no soportan. No soportan que seamos capaces de vivir al margen de sus leyes e imposiciones, que seamos capaces de soñar, ni tampoco capaces de construir una alternativa revolucionaria e insumisa a sus normas.
Torrero fue un barrio frontalmente afectado por la existencia de la cárcel, tanto por haber sido considerado marginal como por ser conocedor de los sucesos represivos que tenían lugar intramuros.
La antigua cárcel, que antaño albergó tanta tortura, muerte y sufrimiento es ahora un espacio lleno de vida, y lo seguirá siendo, ya sea aquí o en cualquier otro lugar. Porque no es solo el espacio lo que perdura, si no todas las ideas que florecen entre sus muros.
Muchas habéis pasado por este espacio, muchas lo sentís como vuestro, es el momento de defenderlo. Acude a las convocatorias, difunde y señala al ayuntamiento, que vean que somos miles.
Si el CSO Kike Mur cae, Zaragoza se levanta.
