{"id":581,"date":"2016-10-21T09:48:18","date_gmt":"2016-10-21T09:48:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.trespass.network\/?p=581"},"modified":"2016-10-21T09:48:18","modified_gmt":"2016-10-21T09:48:18","slug":"los-limites-de-la-comunidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/trespass\/es\/2016\/10\/21\/los-limites-de-la-comunidad\/","title":{"rendered":"Los l\u00edmites de la comunidad"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><em>A continuaci\u00f3n, reproducimos el texto inicialmente publicado en la p\u00e1gina de la Federaci\u00f3n de Anarquistas de Gran Canaria con el permiso de lxs autorxs.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>La mayor\u00eda de movimientos sociales tienden a reproducir en su discurso la idea de \u201ccrear comunidad\u201d<sup>1<\/sup>. Cuando los sue\u00f1os revolucionarios chocan con la realidad, tambi\u00e9n es hacia la creaci\u00f3n de comunidades alternativas hacia d\u00f3nde se dirigen las expectativas. A su vez en los ambientes revolucionarios hablamos insistentemente, pero de forma vaga, de levantar \u201ccomunidades de resistencia\u201d (haciendo m\u00e1s hincapi\u00e9, en las pr\u00e1ctica, en el primer t\u00e9rmino que en el segundo). Lo hacemos sin concebir casi nunca que este mito de nuestro imaginario com\u00fan tambi\u00e9n tiene sus l\u00edmites. Esto no significa que lo considere algo negativo ni un elemento a desterrar, pero s\u00ed a cuestionar, a replantearnos sus aparentes certezas.<\/p>\n<p>Durante el siglo XIX muchos de los primeros socialistas desarrollaron, tanto en el plano pr\u00e1ctico como te\u00f3rico, modelos comunitarios id\u00edlicos de implantaci\u00f3n inmediata; todos fracasaron. Tanto los inspirados en Owen como en Saint Simon, Cabet o incluso el modelo m\u00e1s libertario de Fourier, corrieron la misma suerte. Josiah Warren, considerado el primer anarquista consciente de Norteam\u00e9rica, particip\u00f3 en una de esas primeras comunas owenistas estadounidenses, y el resultado fue el desencanto total por su parte y abrazar un concepto individualista sobre la interactuaci\u00f3n social que \u00e9l llamaba la \u201cdesconexi\u00f3n\u201d. Seg\u00fan su opini\u00f3n, la gente era m\u00e1s feliz cuanto m\u00e1s independiente era y m\u00e1s libre se sent\u00eda en sus h\u00e1bitos, cuanto m\u00e1s desconectada estaba de estructuras generales. Esto no quiere decir que Warren rechazara los lazos sociales; s\u00f3lo consideraba que reglar todos los aspectos de la vida de los miembros de una comunidad conduc\u00eda a la muerte de la misma.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>Muchas d\u00e9cadas antes que \u00e9l, e incluso antes de que se dieran las primeras experiencias comunitarias ut\u00f3picas decimon\u00f3nicas, William Godwin ya hab\u00eda alertado de estos excesos. Godwin, que en su Investigaci\u00f3n sobre la justicia pol\u00edtica (1793) defiende precisamente un modelo de vida basado en la propiedad colectiva, considera que esta forma de propiedad no puede suponer comunalizar tambi\u00e9n usos y costumbres. Para \u00e9l la propiedad com\u00fan no debe significar obligatoriamente comedores, horarios, trabajos y pensamientos tambi\u00e9n comunes<sup>3<\/sup>. La propiedad colectiva debe inspirar, sin renunciar a los vinculos sociales, a la independencia de esp\u00edritu. Algo muy parecido defender\u00eda casi un siglo despu\u00e9s Oscar Wilde en su ensayo El alma del hombre bajo el socialismo (1890)<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p>Los experimentos comunitarios que se dieron a finales de ese siglo XIX y principios del XX tambi\u00e9n fracasaron. Estos fueron en su mayor\u00eda de corte libertario y se extendieron por Italia, Espa\u00f1a, sobre todo Francia y tambi\u00e9n los pa\u00edses sudamericanos m\u00e1s afectados por la migraci\u00f3n europea (como Argentina o Brasil). Desde los primeros ejemplos de mano de personajes como Fortun\u00e9 Henry hasta la popularizaci\u00f3n de los llamados \u201cmedios libres\u201d que se extender\u00edan hasta finales de la Belle \u00c9poque, los anarquistas pusieron mucho de su esfuerzo en estas experiencias. Muy pocas consiguieron asentarse en el tiempo y la mayor\u00eda se fueron destruyendo m\u00e1s por la acci\u00f3n disolvente interna que por la represi\u00f3n del Estado.<\/p>\n<p>Uno de los ejemplos mejor documentados fue el de \u201cLa Cecilia\u201d (1890-1894), un experimento sui g\u00e9neris pero muy paradigm\u00e1tico hecho en su mayor\u00eda por migrantes italianos en un paraje aislado de Brasil. Explicar los pormenores de la vida comunitaria de esta comuna dar\u00eda para varios art\u00edculos y no es mi intenci\u00f3n. Baste con explicar que a nivel personal se produjeron muchas de las contradicciones de nuestros ambientes actuales, no s\u00f3lo a nivel de celos y mezquindades, si no a la hora de forzar a la gente a experimentar situaciones amorosas o emocionales para las que no estaban preparadas (como si eso significara obtener alg\u00fan tipo de pedigr\u00ed evolutivo revolucionario). A nivel social y econ\u00f3mico, el ego\u00edsmo, la vagancia, la insolidaridad, el autoritarismo, tambi\u00e9n hallaron brecha. \u00bfNos extra\u00f1a? Una comunidad humana se compone de vicios y virtudes humanas. Ponerle el adjetivo anarquista a algo no sirve como si fuera un fetiche animista que sacudir delante de la cara para espantar a los malos esp\u00edritus.<\/p>\n<p>Estamos educados como estamos y aunque hayamos querido eliminar muchas de las influencias del medio eso no quiere decir que lleguen a desaparecer del todo. Un ambiente creado con fines libertarios no puede blindarse ante la autoridad que le rodea ni depurar a golpe de decreto el autoritarismo que sus miembros llevan insertos. Y aunque se pudiera, \u00bfqu\u00e9 saldr\u00eda de este espacio herm\u00e9tico?<\/p>\n<p>Ya \u00c9lis\u00e9e Reclus en su breve pero genial texto \u201cLas colonias anarquistas\u201d (1900) nos advert\u00eda de todas estas circunstancias. Apuntaba:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] \u00bfCrear\u00e1n los anarquistas Icarias para su uso particular del mundo burgu\u00e9s? Ni lo creo ni lo deseo. [\u2026] Sostenidas por el entusiasmo de algunos, por la belleza misma de la idea dominante, pudieron durar alg\u00fan tiempo esas empresas, a pesar del veneno que las consum\u00eda lentamente; pero a la larga hicieron su obra los elementos disgregantes, y todo se hundi\u00f3 por su propio peso, sin necesidad de violencia exterior. [\u2026] El aislamiento no queda impune: el \u00e1rbol que se trasplanta y que se pone bajo cristal, corre peligro de perder su savia, y el ser humano es mucho m\u00e1s sensible a\u00fan que la planta. La cerca puesta alrededor de s\u00ed por los l\u00edmites de la colonia, es letal; se acostumbra a su estrecho medio, y de ciudadano del mundo que era, se empeque\u00f1ece gradualmente a las m\u00ednimas dimensiones de un propietario; las preocupaciones del negocio colectivo que lleva entre manos, estrechan su horizonte; a la larga se convierte en un despreciable gana-dinero\u201d<sup>5<\/sup>.<\/p>\n<p>Estas cosas que se\u00f1ala Reclus \u00bfse diferencian en algo de lo que hemos visto en todas las comunas modernas desde las hippies en los a\u00f1os 60 y 70 del s.XX hasta las contempor\u00e1neas? Es imposible que algo se reproduzca siempre, de forma impepinable, porque s\u00ed.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos pensar que el problema es la gente ideologizada, que con personas libres de taras pol\u00edticas ser\u00eda distinto; pero no. Los problemas son exactamente los mismos; menos sofisticados a nivel ret\u00f3rico, pero id\u00e9nticos.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que a\u00fan cuando consigui\u00e9ramos crear una sociedad perfecta, \u00bfqu\u00e9 ocurre con el resto de la sociedad? A\u00fan no se ha resuelto el problema planteado por Bakunin cuando expon\u00eda que no se puede ser libre rodeados de esclavos<sup>6<\/sup>. Una microsociedad aislada, con un funcionamiento libertario perfecto, ser\u00eda a niveles generales muy poco libertaria. Un grupo de estrechos \u201cgana-dineros\u201d como dec\u00eda Reclus, obsesionados por sacar a flote el peque\u00f1o negocio familiar y que convertir\u00edan la comunidad en una empresa con formato de sociedad limitada. Quiz\u00e1s 15 personas vivan un espejismo de libertad, pero 7000 millones seguir\u00e1n reptando exactamente igual que siempre.<\/p>\n<p>\u00bfHay que eliminar toda intenci\u00f3n de crear comunidades entonces? No va mi discurso por el lado de las aseveraciones. Recuerdo cuando Kropotkin defin\u00eda la propuesta libertaria en la Enciclopedia Brit\u00e1nica (1905) y hablaba de comunas aut\u00f3nomas de distintos tama\u00f1os y si se deseaba temporales. Recuerdo tambi\u00e9n la idea de las \u201casociaciones de ego\u00edstas\u201d<sup>7<\/sup> de Stirner. E incluso los ejemplos de vida de personajes como Thoreau que hu\u00edan de las ciudades y que colocaban en sus casas solo tres sillas: \u201cuna para la soledad, la segunda para los amigos y la tercera para la sociedad\u201d<sup>8<\/sup>. Ninguno sab\u00eda que deparar\u00eda el futuro como no lo sabemos ninguno de nosotros. Discutir el mejor modelo bas\u00e1ndonos en la teor\u00eda es est\u00fapido y est\u00e9ril. S\u00f3lo la pr\u00e1ctica lo zanjar\u00e1. Este texto habla por tanto de lo que la experiencia, hist\u00f3rica y personal, me ha demostrado.<\/p>\n<p>Una comunidad, si quiere subsistir, debe evitar enredarse en lo que yo llamo \u201cla pol\u00edtica de lo imposible\u201d. Hay cosas que una comunidad puede votar en asamblea por mayor\u00eda, incluso consensuar, pero si lo aprobado escapa de lo posible no se cumplir\u00e1. Votar por mayor\u00eda absoluta que ma\u00f1ana vamos a levitar no nos levantar\u00e1 un cent\u00edmetro del suelo. La comunidad no puede abordar asuntos que se escapan a su control. Si acuerda, por ejemplo, un horario de ruidos tendr\u00e1 que ver la predisposici\u00f3n real de los comunados hacia dicho acuerdo, la capacidad comunitaria de hacerlo cumplir y las consecuencias de un posible incumplimiento. Si el an\u00e1lisis nos indica que no hay posibilidad real de hacer cumplir lo que se ha acordado, m\u00e1s vale ni proponerlo. Y esto entronca con tomar decisiones sobre \u00e9tica y moral y la esfera privada del domicilio y las costumbres. Por mucho que determinados h\u00e1bitos molesten y desagraden, hay cosas cuyo cumplimento no puede constatarse. Y aunque se pudiera, \u00bfes deseable? Para conseguirlo habr\u00eda que poner en marcha una repugnante y pesada maquinaria represiva semejante a la del Estado, o una labor de pedagog\u00eda y autoformaci\u00f3n que con suerte, de funcionar, nos llevar\u00eda d\u00e9cadas. Hay elementos en los que la comunidad debe reconocerse, aunque sea temporalmente, incompetente.<\/p>\n<p>Con respecto a los individuos que la componen o rodean la comunidad s\u00f3lo puede abordar aquellos asuntos que afectan al com\u00fan, que implican a la mayor\u00eda o que directamente la amenaza o pone en peligro. Mientras eso no ocurra debe inhibirse.<\/p>\n<p>Sobre esto recuerdo un ejemplo ocurrido en la acampada del 15M de Las Palmas. Se hizo una asamblea promovida por la \u201cComisi\u00f3n de respeto\u201d para ver la forma de evitar que una persona con actitudes \u201cinconvenientes\u201d (motivadas por abuso de drogas y problemas mentales serios) accediera a la plaza. Todas las voces hablaban de expulsi\u00f3n y \u201cpatrullas de control\u201d. Cuando me toc\u00f3 tomar la palabra plante\u00e9 dos objeciones: primero, el dilema moral de la exclusi\u00f3n, de barrer bajo la alfombra aquellos problemas que nos incomodan tal y como hace esa sociedad capitalista que tanto nos desagradaba; segundo, aunque se aprobar\u00e1 por mayor\u00eda impedirle participar, \u00bfc\u00f3mo llevar dicha resoluci\u00f3n a la pr\u00e1ctica? Una plaza es un espacio p\u00fablico al que no se puede impedir el acceso. \u00bfCrear una polic\u00eda del 15M que vigilara constantemente el per\u00edmetro? Y de poner en marcha esa aberraci\u00f3n, \u00bfrecurrir a la violencia si el individuo cruzaba el cord\u00f3n? Llam\u00e9 la atenci\u00f3n sobre el hecho de que los mismos pacifistas que censuraban la autodefensa ante las agresiones policiales aprobaran la violencia a la hora de \u201cprotegerse\u201d de una persona acuciada por m\u00faltiples enfermedades mentales y sociales. Propuse entender la situaci\u00f3n del aludido y proponerle, ya que le interesaba el Movimiento, alguna ocupaci\u00f3n y forma de implicarse. Como le gustaba pintar, le propuse encargarse de dise\u00f1ar la carteler\u00eda y estuvo dedicado a eso durante varias semanas, hasta poco antes del desalojo. No fue una panacea, pero los problemas de convivencia se redujeron.<\/p>\n<p>Siempre habr\u00e1 individuos disruptivos, elementos que sabotean desde dentro. La comunidad debe plantearse qu\u00e9 herramientas tiene para enfrentarse a estas situaciones y si puede aplicarlas sin convertirse en el mismo modelo autoritario que condena. Debe estudiar si el individuo es permeable a la persuasi\u00f3n o a la pedagog\u00eda, si se requieren medidas sancionadoras (una v\u00eda peligrosa que no conoce techo y que no se aplica con palabras<sup>9<\/sup>) o si hay que recurrir a la expulsi\u00f3n. Y, sobre todo, si tiene posibilidad de aplicar alguna de esas medidas. Debe plantearse tambi\u00e9n cu\u00e1l es la proporci\u00f3n real de los elementos disruptivos. Una comunidad donde la mayor\u00eda sabotea ya no es una comunidad y lo mejor es abandonarla.<\/p>\n<p>La comunidad<sup>10<\/sup> debe dejar de verse como un ente con vida propia, suprahumano. Es s\u00f3lo una estructura in\u00e1nime que existe gracias a quienes la componen. Su naturaleza, si es negativa o positiva, est\u00e1 determinada por la calidad humana de sus componentes. Hay que contemplarla como un cuerpo que nunca es el n\u00facleo de s\u00ed mismo; ese cuerpo se compone de c\u00e9lulas y para bien o para mal son ellas las que determinan el estado de salud o enfermedad de dicho cuerpo. El cuerpo puede eliminar una c\u00e9lula maligna, extirpar un c\u00e1ncer, pero no puede hacerlo sin automutilarse.<\/p>\n<p>La vida en comunidad es un fen\u00f3meno social que parece incuestionable; cuestionarlo ser\u00eda tanto como enredarse en cuestionar si el ser humano es sociable o no por naturaleza. No me interesa ese debate desde que era adolescente. Me interesa cuestionar s\u00f3lo los l\u00edmites del modelo, las fronteras que no puede cruzar sin arriesgarse a morir (a morir, desgraciadamente, matando).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo lo dicho no creo conveniente, en relaci\u00f3n a los proyecto sociales, contemplar la constituci\u00f3n de comunidades como un fin en s\u00ed mismo. La comunidad es un medio, para contrastar las propias teor\u00edas, para ponerlas a prueba, para hacerse fuertes, para ejercitar la convivencia, para crear estructura y tejido, para sacar m\u00fasculo en la pr\u00e1ctica cotidiana y com\u00fan del d\u00eda a d\u00eda; todo muy importante, pero sigue siendo un medio y no una meta. Ver la creaci\u00f3n de comunidades como nuestro fin \u00faltimo es como invertir todas nuestras fuerzas en arreglar un veh\u00edculo, en engrasarlo y prepararlo, en hacer de \u00e9l un objeto digno de exposici\u00f3n, pero sin ser capaces nunca de arrancarlo, bien porque se ha convertido en un art\u00edculo decorativo inutilizado para la automoci\u00f3n, bien porque tenemos miedo a que se deteriore durante el viaje. Me viene a la mente el llamado \u201cProyecto A\u201d promocionado por Horst Stowasser en Neustadt (Alemania) a finales del s. XX. Es un ejemplo, una demostraci\u00f3n de capacidad, una experiencia con muchas lecciones v\u00e1lidas, pero verla como el objetivo ser\u00eda, en mi opini\u00f3n, errar el disparo. Es un proyecto que justamente representa lo que acabo de comentar: la necesidad de fortalecer la herramienta, de crear una estructura poderosa, sin darse cuenta de que se puede perder la perspectiva al transformar una parte en el todo. Es el ejemplo de lo que pasa cuando se subvierten los t\u00e9rminos, cuando los m\u00e9todos pasan a ser las finalidades y los recursos sustituyen a los objetivos. Se daba ingenuamente por sentado que el proceso revolucionario se producir\u00eda per se con s\u00f3lo reforzar la red autogestionaria, que el conflicto con la autoridad vendr\u00eda dado, de forma inevitable, con el propio crecimiento del proyecto. La verdad es que el poder suele tolerar cualquier proyecto paralelo mientras ocupe todo el tiempo de los implicados y no tenga la intenci\u00f3n de interferir en el funcionamiento del status quo de forma directa. A veces hasta lo alienta, dejando que nos agotemos, que no demos solos el batacazo o que hagamos de nuestro proyecto el objetivo de nuestra vida en vez de un simple elemento para ayudarnos a cambiarla. Al final, los participantes acaban obsesionados por el buen funcionamiento del proyecto, por mantener su estabilidad, por perfeccionarlo y mantenerlo libre de alteraciones. Ya s\u00f3lo interesa el proyecto en s\u00ed y para perpetuarlo se sacrifica todo, hasta la finalidad inicial que le dio vida. Los anhelos emancipadores del comienzo han desaparecido, eclipsados, y ya solo queda el propio objeto que hemos creado: el huerto, la f\u00e1brica, la comunidad, como recept\u00e1culo de todas nuestras expectativas. El medio para mejorar la vida se ha convertido en la vida misma. Deb\u00eda ser un simple escal\u00f3n m\u00e1s hacia la liberaci\u00f3n, pero en vez de eso se convirti\u00f3 en una escalera sin principio ni fin: una escalera de caracol que gira sobre s\u00ed y que acaba justo donde empieza, incapaz ya de llevarnos a ninguna parte fuera de s\u00ed misma. Un suced\u00e1neo aceptable de la emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En consecuencia, si queremos crear comunidades, a un nivel reducido (anarquistas) o grandes comunidades de resistencia, amplias (ahora y de cara al futuro), con proyecci\u00f3n en nuestros barrios, tenemos que quitarnos de encima la mitificaci\u00f3n comunitaria. En com\u00fan solo se pueden dirimir los asuntos que afecten al conjunto, pero tratar de regular aspectos de la esfera puramente personal o imponer patrones conductuales o pr\u00e1cticas colectivas que la propia comunidad no demanda, es la mejor forma de crear crispaci\u00f3n y desafecci\u00f3n en la comunidad. Es un fen\u00f3meno que no catalogo de positivo o negativo pero del que me he dado cuenta: cuando hemos okupado una o dos casas dentro de un edificio no okupado y los realojados han sabido adaptarse han habido pocos problemas de convivencia. Cada vecino ha sido aut\u00f3nomo, ha regulado su propia vida y la interactuaci\u00f3n se ha limitado a asuntos comunes. Nadie ha interferido en la vida de nadie. Cuando hemos okupado mazanas y edificios enteros y las asambleas no han sabido limitarse a tomar decisiones sobre lo que afecta al conjunto y han tratado de cuestionar lo que cada uno hace en su casa s\u00f3lo han habido fracasos y conflictos. Podr\u00edamos pensar que es una cuesti\u00f3n proporcional: a menor contacto menos desencuentros. Y, sin dejar de ser cierto, tiene tambi\u00e9n mucho que ver con las atribuciones de la comunidad y su tendencia a extralimitarse en pos de una perfecci\u00f3n imposible e inalcanzable.<\/p>\n<p>El anterior ejemplo es extrapolable a casi cualquier situaci\u00f3n. En nuestro medios hablamos de comunidad como en las series y pel\u00edculas norteamericanas: un conjunto amorfo y superior a los individuos que lo componen. Ser un \u201cmiembro respetable de la comunidad\u201d equivale a respetar normas cuya naturaleza y funcionalidad desconocemos, y esto no suele ser ni deseable ni bueno. Una comunidad no puede entrometerse en la dimensi\u00f3n puramente individual \u2013mientras no afecte al conjunto\u2013 por mucho que le agrade o disguste lo que se mueva dentro de dicha esfera. El esfuerzo de los participantes no debe ser tanto \u201ccrear comunidad\u201d, \u201csentimiento colectivo\u201d, \u201cpertenencia al grupo\u201d, como reforzar el criterio propio, la capacidad de criticar y disentir. Ya he dicho en alguna ocasi\u00f3n que si hoy en d\u00eda somos insolidarios no es por individualismo, sino por gregarismo; por adaptarnos a la insolidaridad imperante, por ser como todo el mundo. Ser solidario, sin competir ni sacar tajada, es minoritario y est\u00e1 mal visto. A niveles de moral superficial puede que no (\u201cno matar\u00e1s\u201d), pero s\u00ed a nivel de moral profunda (\u201cs\u00e9 pol\u00edtico, polic\u00eda o militar y s\u00e9 respetado por matar\u201d).<\/p>\n<p>En una comunidad hay que tratar de fortalecer la independencia de criterio, el querer colaborar por convicci\u00f3n y no por inercia, el saber llevar la contraria cuando la comunidad se equivoca. Ninguna de nuestras comunidades, ni siquiera las libertarias, han sabido hacer esto. Han tratado de forzar la uniformidad de h\u00e1bitos y una armon\u00eda ficticia dada por la semejanza y no por la diferencia. Incluso hace falta individualidad para detectar pronto la muerte del proyecto, para saber cu\u00e1ndo se vive en una comunidad y cu\u00e1ndo en otra cosa impulsada por las ganas de unos pocos y lastrada por la desidia y vagancia de una mayor\u00eda. Tambi\u00e9n es necesaria para detectar cu\u00e1ndo la comunidad se resigna con su condici\u00f3n de medio (para facilitar la vida de sus participantes, para armarnos de cara al acontecimiento revolucionario) y cu\u00e1ndo no, y se revuelve hasta convertirse en el fin de todo esfuerzo (cuando exige que se trabaje s\u00f3lo por y para la comunidad y no asume ser el trampol\u00edn que nos permita transitar a otros estadios revolucionarios).<\/p>\n<p>Pensar por uno mismo, saber oponerse al n\u00famero, generar disenso, sentirse due\u00f1o de la propia vida, es el precio que toda comunidad humana debe estar dispuesta a pagarle a sus miembros si quiere permanecer sana, construirse con personas reales y no ser una simple abstracci\u00f3n ajena a los seres concretos que deber\u00edan darle vida.<\/p>\n<p>La comunidad que no entienda esto corre el peligro de crear a sus propios refractarios y que se cumpla lo que anunciaba Renzo Novatore cuando avisaba de que \u201ccualquier sociedad que construyas debe tener sus l\u00edmites\u201d<sup>11<\/sup>.<\/p>\n<p>Ruyman Rodr\u00edguez<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><em>Notas:<\/em><\/p>\n<p><strong>1<\/strong>. A lo largo de este texto cuando aludo al t\u00e9rmino comunidad lo hago principalmente para referirme, m\u00e1s all\u00e1 de su sentido general, a las comunas alternativas creadas en los margenes de la sociedad capitalista (desde las ut\u00f3picas del s. XIX hasta las hippies de la segunda mitad del s. XX), que aspiran a la demostraci\u00f3n pr\u00e1ctica de un modelo social te\u00f3rico. Tienden por tanto a la estabilidad. No confundir con las comunidades creadas en situaci\u00f3n, buscada o no, de conflicto, desde la de los diggers ingleses del s. XVI pasado por la Revoluci\u00f3n espa\u00f1ola de 1936 hasta experiencias m\u00e1s actuales como la zapatista. Estas comunidades tienden a ser de otra naturaleza, no aspiran al aislamiento y su aspecto experimental necesita m\u00e1s la irradiaci\u00f3n y el contagio, el movimiento, que la conservaci\u00f3n est\u00e1tica.<\/p>\n<p><strong>2<\/strong>. \u201c[El gobierno de la combinaci\u00f3n] tiende a postrar al individuo y reducirlo a mera pieza de una m\u00e1quina; involucrando a otros en la responsabilidad de sus actos y responsabiliz\u00e1ndolo a \u00e9l, a su vez, por los actos y sentimientos de sus asociados; que, de esta manera, vive y act\u00faa sin control sobre sus propios asuntos, sin poseer ninguna certeza sobre el resultado de sus acciones y casi sin un cerebro que se atreva a usar por su propia cuenta; y que, en consecuencia, nunca llega a conocer los grandes prop\u00f3sitos para los que la sociedad ha sido expresamente formada\u201d (Warren, Manifiesto, 1841).<\/p>\n<p><strong>3<\/strong>. \u201c[\u2026] Nuestro sistema de propiedad igualitaria no requiere ninguna especie de superintendencia ni de coerci\u00f3n. No hay necesidad del trabajo en com\u00fan, ni de comidas en com\u00fan, ni de almacenes comunes. Estos son m\u00e9todos err\u00f3neos, destinados a constre\u00f1ir la conducta humana, sin atraer los esp\u00edritus. Si no podemos ganar el coraz\u00f3n de las gentes en favor de nuestra causa, no esperemos nada de las leyes compulsivas. Si podemos ganarlo, las leyes est\u00e1n dem\u00e1s. Ese m\u00e9todo compulsivo armonizaba con la constituci\u00f3n militar de Esparta, pero es absolutamente indigno de personas que s\u00f3lo se gu\u00edan por los principios de la raz\u00f3n y de la justicia. Guardaos de reducir a los hombres a la condici\u00f3n de m\u00e1quinas. Haced que s\u00f3lo se gobiernen por su voluntad y sus convicciones. \u00bfPara qu\u00e9 han de instituirse comidas en com\u00fan? \u00bfAcaso he de sentir hambre al mismo tiempo que mi vecino? \u00bfHe de abandonar el museo donde trabajo, el retiro donde medito, el observatorio donde estudio, para presentarme en un edificio destinado a refectorio en lugar de comer donde y cuando lo exige mi deseo?\u201d (Godwin, op.cit.).<\/p>\n<p><strong>4.<\/strong> \u201cCon la abolici\u00f3n de la propiedad privada tendremos, entonces, un verdadero, hermoso, sano Individualismo\u201d (Wilde, op.cit.).<\/p>\n<p><strong>5<\/strong>. Reclus, op.cit.<\/p>\n<p><strong>6<\/strong>. Mija\u00edl Bakunin, El Principio del Estado, 1871.<\/p>\n<p><strong>7.<\/strong> Max Stirner, El \u00danico y su propiedad, 1845.<\/p>\n<p><strong>8.<\/strong> Henry David Thoreau, Walden o La vida en los bosques, 1854.<\/p>\n<p><strong>9.<\/strong> Esta v\u00eda abre la puerta al aforismo de Friedrich Nietszche: \u201cquien pelea con monstruos corre el riesgo de convertirse en uno\u201d (M\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal, 1886).<\/p>\n<p><strong>10.<\/strong> Sus miembros m\u00e1s bien, pues la comunidad ni piensa ni siente ni hace nada por s\u00ed misma, es solo un agregado de individuos.<\/p>\n<p><strong>11.<\/strong> Renzo Novatore, \u201cIl mio Individualismo Iconoclasta\u201d [en Iconoclasta!], Enero de 1920.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A continuaci\u00f3n, reproducimos el texto inicialmente publicado en la p\u00e1gina de la Federaci\u00f3n de Anarquistas de Gran Canaria con el permiso de lxs autorxs. La mayor\u00eda de movimientos sociales tienden a reproducir en su discurso la idea de \u201ccrear comunidad\u201d1. &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/blogs.sindominio.net\/trespass\/es\/2016\/10\/21\/los-limites-de-la-comunidad\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">Los l\u00edmites de la comunidad<\/span> Leer m\u00e1s \u00bb<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":177,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30],"tags":[74,102,135,236,519,618],"class_list":["post-581","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-intervencion","tag-activismo","tag-anarquistas-es","tag-autogestion","tag-comunitario","tag-okupacion","tag-solidaridad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/trespass\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/trespass\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/trespass\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/trespass\/wp-json\/wp\/v2\/users\/177"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/trespass\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=581"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/trespass\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/581\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/trespass\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/trespass\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/trespass\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}