{"id":3483,"date":"2014-06-27T10:28:01","date_gmt":"2014-06-27T10:28:01","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/mst\/2014\/06\/27\/reforma-agraria-popular-una-alternativa-al-modelo-del-capital\/"},"modified":"2017-10-02T21:44:16","modified_gmt":"2017-10-02T21:44:16","slug":"reforma-agraria-popular-una-alternativa-al-modelo-del-capital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/mstmadrid\/2014\/06\/27\/reforma-agraria-popular-una-alternativa-al-modelo-del-capital\/","title":{"rendered":"Reforma Agraria Popular: Una alternativa al modelo del capital"},"content":{"rendered":"<p>Jo&atilde;o Pedro Stedile y Osvaldo Le&oacute;n<\/p>\n<p>     ALAI AMLATINA, 26\/06\/2014.-&nbsp; Desde la d&eacute;cada de los &rsquo;80, nos     encontramos en una nueva fase del capitalismo hegemonizada por el     capital financiero y las transnacionales, que pasaron a controlar la     producci&oacute;n de las principales mercanc&iacute;as y el comercio mundial,     suscitando cambios estructurales en la producci&oacute;n agr&iacute;cola.<br \/>Este control del capital financiero sobre los bienes, que circula en     el mundo en proporciones cinco veces mayor a su equivalente en la     producci&oacute;n (255 billones de d&oacute;lares en moneda, para tan s&oacute;lo 55     billones de d&oacute;lares en bienes anuales), transform&oacute; los bienes de la     naturaleza -como la tierra, el agua, la energ&iacute;a, los minerales- en     meras mercanc&iacute;as bajo su control.&nbsp; Y es por eso que se ha producido     una enorme concentraci&oacute;n de la propiedad de la tierra, de los bienes     de la naturaleza y de los alimentos.<\/p>\n<p>     En efecto, actualmente alrededor de 100 empresas agroalimentarias     transnacionales (como Cargill, Monsanto, Dreyfus, ADM, Syngenta,     Bunge, etc.) controlan la mayor parte de la producci&oacute;n mundial de     fertilizantes, agroqu&iacute;micos, pesticidas, agroindustrias y el mercado     de alimentos.&nbsp; Porque ahora, los alimentos se venden y especulan en     las bolsas de valores internacionales, como cualquier materia prima     (hierro, petr&oacute;leo, etc.), y los grandes inversionistas financieros     adquieren millones de toneladas de alimentos para especular.&nbsp;     Millones de toneladas de soja, ma&iacute;z, trigo, arroz, hasta zafras     venideras, ni siquiera sembradas, de 2018, ya est&aacute;n vendidas.&nbsp; O     sea, esos millones de toneladas de granos que no existen, ya tienen     due&ntilde;o.<\/p>\n<p>     A este modelo de producci&oacute;n que el capital est&aacute; implementando en     todo el mundo se le conoce como el agronegocio (agribusiness) que,     b&aacute;sicamente, busca organizar la producci&oacute;n agr&iacute;cola en forma de     monocultivo en escalas de extensiones cada vez mayores, con uso     intensivo de m&aacute;quinas agr&iacute;colas y de agrot&oacute;xicos, y la creciente     utilizaci&oacute;n de semillas transg&eacute;nicas.<\/p>\n<p>     De modo que esta matriz productiva del agronegocio es socialmente     injusta, pues cada vez m&aacute;s expulsa a la mano de obra del campo; es     econ&oacute;micamente inviable, pues depende de la importaci&oacute;n de millones     de toneladas de fertilizantes qu&iacute;micos; est&aacute; subordinada a las     grandes corporaciones que controlan las semillas, los insumos     agr&iacute;colas, los precios, el mercado y que se quedan con la mayor     parte de las ganancias de la producci&oacute;n agr&iacute;cola; es insustentable     para el medio ambiente, pues practica el monocultivo y destruye toda     la biodiversidad existente en la naturaleza, con el uso     irresponsable de agrot&oacute;xicos que destruyen la fertilidad natural de     los suelos y sus micro-organismos, contaminan el medio ambiente y,     sobre todo, los alimentos producidos, con consecuencias grav&iacute;simas     para la salud de la poblaci&oacute;n.<\/p>\n<p>     En Brasil, el Instituto Nacional del C&aacute;ncer (Inca) advirti&oacute; en     febrero que se pronostica para este a&ntilde;o 546.000 nuevos casos de     c&aacute;ncer en el pa&iacute;s, la mayor parte originada por alimentos     contaminados con pesticidas, sobre todo c&aacute;ncer de mama y de     pr&oacute;stata, ya que son las c&eacute;lulas m&aacute;s fr&aacute;giles donde los principios     activos de los venenos qu&iacute;micos act&uacute;an.<\/p>\n<p>     Soberan&iacute;a alimentaria<\/p>\n<p>     Ante este modelo del agronegocio que busca la producci&oacute;n de d&oacute;lares     y commodities, y no de alimentos, precisamos urgentemente renegociar     en todo el planeta el principio de que los alimentos no pueden ser     una mercanc&iacute;a.&nbsp; La alimentaci&oacute;n es un derecho de supervivencia, por     lo que cada ser humano debe tener acceso a esta energ&iacute;a para     reproducirse como un ser humano, de manera equitativa y sin ning&uacute;n     tipo de restricci&oacute;n.<\/p>\n<p>     En la V&iacute;a Campesina hemos desarrollado el concepto de soberan&iacute;a     alimentaria, que es la necesidad y el derecho de que en todos los     lugares del mundo cada pueblo tiene el derecho y el deber de     producir sus propios alimentos.&nbsp; Es de este modo que se ha     garantizado la supervivencia de la humanidad, incluso en las     condiciones m&aacute;s dif&iacute;ciles.&nbsp; Y est&aacute; demostrado biol&oacute;gicamente que en     todas partes de nuestro planeta se puede producir alimentos para la     reproducci&oacute;n humana, a partir de las condiciones locales.<\/p>\n<p>     La cuesti&oacute;n clave es c&oacute;mo garantizar la soberan&iacute;a alimentaria de los     pueblos.&nbsp; Y para eso tenemos que defender la necesidad de que todos     los que cultivan la tierra y producen los alimentos, los     agricultores, los campesinos, tengan el derecho a la tierra y al     agua; como derecho de los seres humanos.&nbsp; De ah&iacute; la necesidad de la     pol&iacute;tica de repartici&oacute;n de los bienes de la naturaleza (tierra,     agua, energ&iacute;a) entre todos, lo que llamamos reforma agraria.<\/p>\n<p>     Precisamos garantizar que haya soberan&iacute;a nacional y popular sobre     los bienes fundamentales de la naturaleza.&nbsp; No podemos someterlos a     las reglas de la propiedad privada y del lucro.&nbsp; Los bienes de la     naturaleza no son fruto del trabajo humano.&nbsp; Por lo mismo, el     Estado, en nombre de la sociedad, debe supeditarlos a una funci&oacute;n     social, colectiva, bajo el control de la sociedad.<\/p>\n<p>     Tenemos que asegurarnos de que las semillas, las diferentes razas de     animales y sus mejoras gen&eacute;ticas hechas por la humanidad, a lo largo     de la historia, sean accesibles a todos los agricultores.&nbsp; No puede     haber propiedad privada de las semillas y los seres vivos, como nos     impone la fase actual del capitalismo con sus leyes de patentes,     transg&eacute;nicos y mutaciones gen&eacute;ticas.&nbsp; Las semillas son un patrimonio     de la humanidad.<\/p>\n<p>     En cada localidad, regi&oacute;n, es preciso asegurar que se produzcan los     alimentos necesarios que proporciona la biodiversidad local, a fin     de preservar los h&aacute;bitos alimenticios y la cultura local, como una     cuesti&oacute;n inclusive de salud p&uacute;blica.&nbsp; Los cient&iacute;ficos, m&eacute;dicos y     bi&oacute;logos nos dicen que la alimentaci&oacute;n de los seres vivos, para su     reproducci&oacute;n saludable, debe estar en armon&iacute;a con el h&aacute;bitat y la     energ&iacute;a local.<\/p>\n<p>     Necesitamos pol&iacute;ticas gubernamentales que fomenten la pr&aacute;ctica de     t&eacute;cnicas agr&iacute;colas de producci&oacute;n de alimentos, que no sean     predadoras de la naturaleza, que no utilicen venenos y que produzcan     en armon&iacute;a con la naturaleza y la biodiversidad, y en abundancia     para todos.&nbsp; A estas pr&aacute;cticas es lo que llamamos agroecolog&iacute;a.<\/p>\n<p>     Precisamos impedir que las empresas transnacionales contin&uacute;en     controlando cualquier parte de la producci&oacute;n de los insumos     agr&iacute;colas, la producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de los alimentos.&nbsp; Y a la     vez, avanzar en la adopci&oacute;n de pr&aacute;cticas de comercio internacional     de alimentos entre los pueblos, basadas en la solidaridad, la     complementariedad y el intercambio.&nbsp; Y no m&aacute;s en el oligopolio de     empresas, dominado por el d&oacute;lar estadounidense.<\/p>\n<p>     Adem&aacute;s, cabe al Estado desarrollar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que garanticen     el principio de que la comida no es una mercanc&iacute;a, que es un derecho     de todos los ciudadanos.&nbsp; Y la gente s&oacute;lo vive en sociedades     democr&aacute;ticas, con sus derechos m&iacute;nimos garantizados, si tiene acceso     al alimento-energ&iacute;a necesario.<\/p>\n<p>     Un nuevo modelo de producci&oacute;n<\/p>\n<p>     Bajo la hegemon&iacute;a de este modelo del agronegocio, en Brasil     asistimos a un proceso acelerado de concentraci&oacute;n de la propiedad de     la tierra y de la producci&oacute;n agr&iacute;cola y los bienes de la naturaleza     est&aacute;n cada vez m&aacute;s concentrados en manos de menos capitalistas.&nbsp;     Hubo una avalancha de capital extranjero y financiero para controlar     m&aacute;s tierra, m&aacute;s agua, m&aacute;s agroindustrias y pr&aacute;cticamente todo el     comercio exterior de los commodities agr&iacute;colas. <\/p>\n<p>     Adem&aacute;s, con este modelo del agronegocio, se ha afianzado una alianza     ideol&oacute;gica de clases entre los grandes terratenientes y empresarios     de los medios de comunicaci&oacute;n, especialmente la televisi&oacute;n, revistas     y peri&oacute;dicos, que se han tornado en promotores y propagandistas     permanentes de las empresas capitalistas en el campo, como &uacute;nico     proyecto posible, moderno e insustituible.&nbsp; Hay una simbiosis entre     los grandes propietarios de medios de comunicaci&oacute;n, las empresas del     agronegocio, los presupuestos de publicidad y el poder econ&oacute;mico.<\/p>\n<p>     En estas nuevas condiciones, la lucha por la tierra y por la reforma     agraria cambi&oacute; de naturaleza.&nbsp; Por eso, en el VI Congreso Nacional     del MST, realizado el pasado mes de febrero, se adopt&oacute; el programa     de Reforma Agraria Popular, porque ella interesa a todo el pueblo.&nbsp;     Ya no es m&aacute;s una reforma agraria de los sin tierra, porque apunta a     contribuir a los cambios estructurales necesarios para el conjunto     de la sociedad.<\/p>\n<p>     Una pol&iacute;tica de reforma agraria no se reduce simplemente a la     distribuci&oacute;n de la tierra para los pobres, si bien puede ocurrir     para resolver problemas sociales emergentes localizados.&nbsp; Se trata     de un camino hacia la construcci&oacute;n de un nuevo modelo de producci&oacute;n     en la agricultura.&nbsp; Es urgente la reorganizaci&oacute;n de la agricultura     para producir, en primer lugar, alimentos sanos para el mercado     interno y para toda la poblaci&oacute;n brasile&ntilde;a.&nbsp; Para ello, es necesaria     y urgente la implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que garanticen     est&iacute;mulos para una agricultura diversificada en cada bioma,     produciendo con t&eacute;cnicas de agroecolog&iacute;a.<\/p>\n<p>     Al gobierno le corresponde destinar m&aacute;s recursos en la investigaci&oacute;n     agr&iacute;cola para la alimentaci&oacute;n y no solo para beneficiar a las     transnacionales.&nbsp; Como tambi&eacute;n la puesta en marcha de un gran     programa de implantaci&oacute;n de agroindustrias peque&ntilde;as y medianas en la     modalidad de cooperativas, para que los peque&ntilde;os agricultores puedan     tener sus agroindustrias a fin de agregar valor y crear mercado a     los productos locales.&nbsp; Entre otras medidas.<\/p>\n<p>     Obviamente que la reforma agraria popular tomar&aacute; m&aacute;s tiempo y ser&aacute;     m&aacute;s dif&iacute;cil, porque vamos a tener que concientizar a la gente de la     ciudad para que tambi&eacute;n se movilice, por ejemplo, por comida sana,     por el etiquetado de los productos alimentarios que indique si     contienen o no veneno, si tienen o no componente transg&eacute;nico.&nbsp; Y, en     general, por las contradicciones del agronegocio respecto a los     alimentos, al cambio clim&aacute;tico, al medio ambiente, al empleo.<\/p>\n<p>     Como se&ntilde;ala el Programa del MST, ahora estamos ante nuevos desaf&iacute;os,     como:<\/p>\n<p>     &ldquo;a) La reforma agraria popular debe resolver los problemas concretos     de toda la poblaci&oacute;n que vive en el campo:<br \/>     b) La reforma agraria tiene como base la democratizaci&oacute;n de la     tierra, pero busca producir alimentos saludables para toda la     poblaci&oacute;n; objetivo que el modelo del capital no consigue alcanzar;<br \/>     c) La acumulaci&oacute;n de fuerzas para este tipo de reforma agraria     depende ahora de una alianza consolidada de los campesinos con los     trabajadores urbanos.&nbsp; Solitos los sin tierra no conseguir&aacute;n la     reforma agraria popular.<br \/>     d) Ella representa una acumulaci&oacute;n de fuerzas para los campesinos y     toda clase trabajadora en la construcci&oacute;n de una nueva sociedad.&rdquo;<\/p>\n<p>     &#8211; Jo&atilde;o Pedro Stedile es miembro de la Coordinaci&oacute;n Nacional del MST     y de la V&iacute;a Campesina Brasil. <br \/>     &#8211; Osvaldo Le&oacute;n es Director de &ldquo;Am&eacute;rica Latina en Movimiento.<\/p>\n<p>     * Este texto es parte de la Revista Am&eacute;rica Latina en Movimiento,     No., 496 de junio de 2014, que trata sobre el tema de &quot; Pol&iacute;ticas y     alternativas en el agro en el a&ntilde;o de la agricultura familiar&quot; &#8211;     <a href=\"http:\/\/www.alainet.org\/publica\/496.phtml\" target=\"_blank\">http:\/\/www.alainet.org\/publica\/496.phtml<\/a><\/p>\n<p>     URL de este art&iacute;culo: <a href=\"http:\/\/alainet.org\/active\/74923\" target=\"_blank\">http:\/\/alainet.org\/active\/74923<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jo&atilde;o Pedro Stedile y Osvaldo Le&oacute;n ALAI AMLATINA, 26\/06\/2014.-&nbsp; 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