{"id":2840,"date":"2005-11-15T07:27:27","date_gmt":"2005-11-15T07:27:27","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/mst\/2005\/11\/15\/la-hora-de-plantar-arboles\/"},"modified":"2017-10-02T21:42:01","modified_gmt":"2017-10-02T21:42:01","slug":"la-hora-de-plantar-arboles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.sindominio.net\/mstmadrid\/2005\/11\/15\/la-hora-de-plantar-arboles\/","title":{"rendered":"La hora de plantar \u00e1rboles"},"content":{"rendered":"<p>Ra\u00fal Zibechi<br \/>ALAI-AMLATINA 11\/11\/2005, Montevideo.-<\/p>\n<p>Luego de tomar distancias del gobierno de Lula, el principal movimiento social de Brasil y de Am\u00e9rica Latina quiere profundizar sus lazos con los j\u00f3venes pobres de las periferias urbanas, para seguir avanzando en su empe\u00f1o por cambiar el mundo.<\/p>\n<p>Debajo de la enorme carpa instalada en el campus de la Universidad Federal Fluminense (UFF), Marina dos Santos, de la direcci\u00f3n del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), asegura que \u201cen este pa\u00eds vivimos un per\u00edodo hist\u00f3rico muy complejo, tal vez una de las peores coyunturas de los \u00faltimos a\u00f1os\u201d. Marina forma parte del contingente de 500 militantes sin tierra que llegaron hasta Niteroi, sede la UFF, para participar a mediados de octubre del encuentro internacional Pensamiento y Movimientos Sociales junto a una decena de intelectuales y cientos de activistas urbanos(1). \u201cEs necesario que la gente entienda que este gobierno, como los anteriores, es como el fr\u00edjol duro que hay que meterle mucha presi\u00f3n para cocinarlo\u201d, concluye.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos meses significaron un remez\u00f3n para el MST. Con la crisis del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva, perdieron las escasas esperanzas que a\u00fan ten\u00edan de que se produjera un viraje hacia la izquierda. En septiembre, un texto firmado por el coordinador del movimiento, Joao Pedro St\u00e9dile, fue una suerte de ruptura \u201cDigamos adi\u00f3s al gobierno del Partido de los Trabajadores y a sus compromisos hist\u00f3ricos\u201d, puede leerse en el documento El MST ante la coyuntura brasile\u00f1a(2). Esta despedida fue muy significativa e impone al movimiento un esfuerzo para comprender el fracaso del PT en el gobierno, as\u00ed como ensayar nuevos rumbos.<\/p>\n<p>Nueva clase social<\/p>\n<p>Hasta ahora el an\u00e1lisis m\u00e1s profundo sobre lo sucedido con el PT sigue siendo el del soci\u00f3logo Francisco de Oliveira en un texto titulado El Ornitorrinco(3). En su opini\u00f3n, el PT representa el ascenso de una nueva clase social formada por gestores de fondos de pensiones -la Constituci\u00f3n de 1988 cre\u00f3 el Fondo de Amparo al Trabajador (FAT), que es el mayor financiador de capital de largo plazo, donde las centrales sindicales tienen sus representantes- pero no es una clase propietaria de medios de producci\u00f3n, ni de tierras ni de f\u00e1bricas, sino algo diferente. \u201cLas capas m\u00e1s altas del antiguo proletariado se convirtieron en administradoras de fondos de pensiones, que provienen de las antiguas empresas estatales; forman parte de los consejos de administraci\u00f3n, como en el Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES), a t\u00edtulo representantes de los trabajadores\u201d, que ahora \u201cest\u00e1n preocupados con la rentabilidad de tales fondos, que al mismo tiempo financian la reestructu<br \/>raci\u00f3n productiva que genera desempleo\u201d, dice Oliveira.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista pol\u00edtico, esto explica la convergencia program\u00e1tica entre el PSDB (el partido de Fernando Henrique Cardosdo) y el PT. Se trata de \u201cuna nueva clase social, que se estructura de un lado, sobre t\u00e9cnicos y economistas doubl\u00e9s de banqueros, n\u00facleo duro del PSDB, y trabajadores transformados en operadores de fondos previsionales, n\u00facleo duro del PT\u201d. Todav\u00eda hay algo m\u00e1s: \u201cLa nueva clase tiene unidad de objetivos, se form\u00f3 en el consenso ideol\u00f3gico sobre la nueva funci\u00f3n del Estado, trabaja en el interior de los controles de fondos estatales y semiestatales y est\u00e1n en el lugar que hace de puente con el sistema financiero\u201d, all\u00ed donde el capital privado busca recursos para acumular. De modo que las relaciones de la c\u00fapula del PT con el sistema financiero no son nuevas sino que se forjaron a mediados de los a\u00f1os 90.<\/p>\n<p>Apenas un ejemplo. Cuando el secretario de finanzas del PT festej\u00f3 su cumplea\u00f1os en una hacienda de Goi\u00e1s, la prensa cont\u00f3 18 aviones ejecutivos, incluyendo varios jets privados, algo fuera de lo com\u00fan incluso entre los m\u00e1s destacados dirigentes petistas. Se trataba de Del\u00fabio Soares, quien antes hab\u00eda sido representante de la central sindical CUT en el consejo de administraci\u00f3n del BNDES, y el hecho sucedi\u00f3 antes de que Lula llegara a la presidencia. Del\u00fabio hab\u00eda comenzado como metal\u00fargico y en pocos a\u00f1os trab\u00f3 amistades con el tipo de personas que viajan en jets privados(4). Durante el esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n Soares fue se\u00f1alado como uno de los principales responsables de la compra de votos de diputados. No es el \u00fanico caso. El nuevo presidente del PT, Ricardo Berzoini, y el ex ministro de Comunicaciones, Luiz Gushiken, presentan biograf\u00edas pol\u00edticas casi id\u00e9nticas, emparentadas a la gesti\u00f3n de los fondos previsionales.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n del poder<\/p>\n<p>St\u00e9dile asegura que \u201cla crisis es mucho m\u00e1s grave que lo que dice la prensa\u201d. Sin duda est\u00e1 en lo cierto. S\u00f3lo estando en Brasil, escuchando a la gente de izquierda, mir\u00e1ndola a los ojos y dej\u00e1ndose contagiar por esa mezcla de desesperaci\u00f3n y rabia, puede comprenderse la profundidad de una crisis que, como dice el coordinador del MST, trasciende a la propia izquierda para convertirse en \u201cuna crisis societal\u201d(5).<\/p>\n<p>Oliveira sostiene que Lula cometi\u00f3 un error grave al asumir el gobierno: \u201cEl sistema partidario estaba extremadamente fragilizado. Al asumir, Lula en vez de profundizar la crisis intent\u00f3 reconstruir un sistema que no representa nada\u201d(6). El resultado es que en nombre de la gobernabilidad se lleg\u00f3 a una situaci\u00f3n de gran ingobernabilidad, de la cual es muy dif\u00edcil salir sin hacer grandes concesiones a la derecha. Sin embargo, la crisis de representaci\u00f3n sigue su curso y el esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n no ha hecho sino agravarla. En este punto, tanto el an\u00e1lisis del MST como el de Oliveira convergen mostrando un panorama desalentador, m\u00e1s a\u00fan cuando el gobierno Lula agrav\u00f3 los problemas creados por 15 a\u00f1os de neoliberalismo. Quiz\u00e1 el m\u00e1s importante, ya que puede provocar un estallido social, son los 12 millones de desocupados y los 15 millones de informales, casi 30 millones de personas en situaci\u00f3n de extrema precariedad. Para empeorar las cosas, los movimientos sufren las consecu<br \/>encias de la derrota de 1989 con la que se impuso el neoliberalismo. En consecuencia, se trata de trabajar a largo plazo. \u201cAhora no es hora de plantar alfalfa. No se trata de plantar para recoger en tres o cuatro semanas. Es hora de plantar \u00e1rboles. Van a demorar en dar frutos, pero cuando surjan ser\u00e1n duraderos\u201d, dice St\u00e9dile.<\/p>\n<p>El MST se apoya en sus 15 mil militantes que est\u00e1n estudiando, las 140 mil familias acampadas a la orilla de las carreteras bajo las lonas; o sea, un mill\u00f3n de personas que se pueden movilizar. Adem\u00e1s, su base social son unas 480 mil familias ya asentadas, de las cuales unas 300 mil est\u00e1n vinculadas al movimiento, y los cuatro millones de campesinos sin tierra. Pese a toda esa fuerza social y militante acumulada en 25 a\u00f1os, no son optimistas. Gilmar Mauro, de la direcci\u00f3n del MST, sostiene: \u201cNo hay perspectivas, a corto plazo, de ascenso de la lucha social y de masas. Entendemos que el proceso ser\u00e1 lento y que es necesario pensar el movimiento a largo plazo\u201d(7).<\/p>\n<p>Para el MST esto se traduce en cuatro l\u00edneas de acci\u00f3n: estimular un debate sobre un nuevo proyecto de pa\u00eds que supere el neoliberalismo, formar militantes, impulsar las luchas sociales y elevar el nivel de cultura del pueblo. El coloquio realizado en Niteroi forma parte de los convenios que mantiene el MST con 42 universidades en las que se forman 4.000 militantes, pero tambi\u00e9n es parte del esfuerzo por vincularse con los movimientos urbanos y en particular con la juventud pobre.<\/p>\n<p>Una buena muestra de los puentes que est\u00e1n forjando con los sectores urbanos, fue la asamblea popular \u201cTrabajo solidario por un nuevo Brasil\u201d realizada a fines de octubre en Brasilia, en la que participaron 8 mil militantes \u2013sin tierra, sin techo, sin trabajo, hip- hop, iglesias-, con el objetivo de crear \u201cunidad de lectura de la crisis y unidad de lectura de las salidas\u201d. El MST no deja de sorprender: por encima de un discurso que en ocasiones parece calcado de la III Internacional, muestra una gran creatividad en las iniciativas de base, muy en particular en la educaci\u00f3n, y est\u00e1 siendo capaz de modificar sus propias formulaciones. Durante el \u00faltimo Foro Social Mundial en Porto Alegre, St\u00e9dile dijo algo que revela que el MST no est\u00e1 aferrado a dogmas: \u201cLa cuesti\u00f3n del poder no se resuelve tomando el Palacio, que es lo m\u00e1s f\u00e1cil y se ha hecho muchas veces, sino creando nuevas relaciones sociales\u201d.<\/p>\n<p>Con los pobres urbanos<\/p>\n<p>No es la primera vez que el MST tiende puentes con las ciudades. En 1997 decidi\u00f3 destinar militantes al trabajo urbano que se dedicaron al tema vivienda y desocupaci\u00f3n. La iniciativa fructific\u00f3 con la creaci\u00f3n del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) que consigui\u00f3 cierto arraigo en el \u00e1rea de San Pablo y en Rio de Janeiro. Los sin techo se proponen desplegar dos formas de lucha: la ocupaci\u00f3n de \u201clatifundios urbanos improductivos\u201d y el trabajo comunitario, \u201cun trabajo largo y que no tiene fin, pero genera frutos y fortalece la lucha uniendo a los que no tienen vivienda con los que tienen pero que aprendieron que s\u00f3lo con eso no es suficiente\u201d(8).<\/p>\n<p>El movimiento viene creciendo y ha protagonizado algunas acciones importantes pese a la represi\u00f3n sistem\u00e1tica que sufre. En la madrugada del 1 octubre instalaron un gran campamento en Taboao da Serra, a 25 kil\u00f3metros del centro de Sao Paulo, un estado que tiene un d\u00e9ficit de 1,4 millones de viviendas(9). El \u201ccampamento Chico Mendes\u201d (en homenaje al luchador ambientalista asesinado por hacendados), creci\u00f3 a la medida del hambre de vivenda: se inici\u00f3 con 300 personas, a los tres d\u00edas ya eran mil y al mes son dos mil familias, unas diez mil personas. Los campamentos sin techo son creados sobre el patr\u00f3n de los que instalan los sin tierra a la vera de las carreteras: carpas de pl\u00e1stico negro, organizaci\u00f3n por grupos de familias, estricta disciplina, discusi\u00f3n pol\u00edtica, movilizaci\u00f3n constante.<\/p>\n<p>Los desempleados urbanos, recuerda St\u00e9dile, ya no son lumpen, la mayor\u00eda tienen estudios secundarios completos y es posible que \u201cconstruyan nuevos movimientos\u201d. Y agrega un comentario que muestra una lectura de la realidad muy diferente a la que tienen los partidos de izquierda: \u201cUn movimiento que se est\u00e1 ampliado y masificando es el hip-hop. Es un movimiento que, con base cultural, aglutina a los j\u00f3venes pobres, negros y mulatos de las periferias con ideas en la cabeza. Esos muchachos no son est\u00fapidos. Y no son lumpen. Y nosotros tenemos relaciones con ellos\u201d.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s del hip-hop perciben que la juventud pobre de las grandes ciudades encarna en la m\u00fasica tanto la protesta como su deseo de cambio social. Una de las particularidades del movimiento hip- hop en Brasil es que, adem\u00e1s de la existencia de miles de grupos locales, se han creado \u201cfrentes\u201d nacionales que agrupan a sectores del movimiento. En Sao Paulo, por ejemplo, hay 4 mil grupos de hip-hop, en los que trabajan 60 mil personas haciendo grabaciones, distribuy\u00e9ndolas y organizando festivales y conciertos(10). Los \u201cfrentes\u201d agrupan al sector \u201corganizado\u201d del movimiento, que particip\u00f3 incluso en un encuentro con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva hace ya dos a\u00f1os. Sin embargo, para la cultura de los j\u00f3venes pobres de las periferias urbanas la idea de representaci\u00f3n -que va de la mano con los \u201cfrentes\u201d m\u00e1s institucionalizados- suena como algo lejano y ajeno. \u201cTodo el mundo queire hablar por s\u00ed mismo, nadie quiere que otro hable por \u00e9l\u201d, reconoce Marcelinho Buraco, de Na\u00e7<br \/>ao Hip Hop, ligado al Partido Comunista de Brasil(11).<\/p>\n<p>Los sin techo del Chico Mendes organizaron un festival de rap para celebrar, a comienzos de noviembre, el primer mes de instalado el campamento. En la convocatoria se\u00f1alan que \u201cla m\u00fasica combativa tiene el poder de hacer una verdadera revoluci\u00f3n en la mentalidad de las personas. El rap es una de las formas que el pueblo de la periferia se comunica, se expresa y se indigna\u201d. Lo consideran parte de una \u201cguerrilla cultural\u201d, que rendir\u00e1 sus frutos a largo plazo(12). El encuentro de los excluidos del campo con los excluidos de la ciudad, promete liberar energ\u00edas insospechadas en un pa\u00eds que ha sido definido como el \u201ccampe\u00f3n mundial de la desigualdad\u201d.<\/p>\n<p>Ahora que el MST rompi\u00f3 con el gobierno de Lula, retorna a un lenguaje duro y radical. La \u201cCarta a Lula\u201d emitida por la Asamblea Popular de Brasilia, es elocuente de un estilo que habr\u00e1 de profundizarse. La reforma agraria prometida no existe: \u201cEn el estado de Maranhao, donde est\u00e1 el mayor n\u00famero de familias sin tierra y la mayor concentraci\u00f3n de latifundios, en los \u00faltimos tres a\u00f1os el Incra no consigui\u00f3 asentar ninguna familia del MST. Eso es una verg&uuml;enza\u201d. Luego de la marcha por la Reforma Agraria de mayo, de los siete acuerdos firmados ninguno ha sido cumplido. La Carta finaliza con una iron\u00eda que habla por s\u00ed sola acerca de las distancias entre el gobierno Lula y el MST: \u201cEl no cumplimiento de estos compromisos es una afrenta al sufrimiento de las familias acampadas y una verg&uuml;enza para su gobierno. \u00bfPodemos imaginar lo que suceder\u00eda si el gobierno fuese tan lento para atender los intereses del agronegocio o de los bancos?\u201d.<\/p>\n<p>Notas:<br \/>(1) Ponencias y debates pueden encontrarse en www.uff.com.br\/msalc<br \/>(2) El texto puede encontrarse en www.jornada.unam.mx del 27 de setiembre de 2005.<br \/>(3) \u201cO Ornitorrinco\u201d, Boitempo, Sao Paulo, 2003, pp. 125-150. Oliveira fue fundador del PT y ahora es miembro del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), creado por parlamentarios expulsados del PT.<br \/>(4) Entrevista a Francisco de Oliveira en Fola de Sao Paulo, 22 de setiembre de 2003.<br \/>(5) En www.cartacapital.com.br<br \/>(6) Revista Sem Terra, julio-agosto de 2005, p. 7.<br \/>(7) Revista Sem Terra, julio-agosto de 2005, p. 34.<br \/>(8) MTST, \u201cCartilha do Militante No. 1\u201d, Sao Paulo, 2005, en www.mtst.info<br \/>(9) Brasil de Fato, 13 de octubre de 2005.<br \/>(10) Marina Amaral, \u201cDa volta para o futuro\u201d, en revista Caros Amigos edici\u00f3n especial Hip Hop, setiembre 2005.<br \/>(11) Idem.<br \/>(12) www.mtst.info <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ra\u00fal ZibechiALAI-AMLATINA 11\/11\/2005, Montevideo.- Luego de tomar distancias del gobierno de Lula, el principal movimiento social de Brasil y de Am\u00e9rica Latina quiere profundizar sus lazos con los j\u00f3venes pobres de las periferias urbanas, para seguir avanzando en su empe\u00f1o por cambiar el mundo. 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